Las Jornadas Internacionales de Empleabilidad han tenido lugar dentro del marco de SAGE, Student Advancement of Graduate Employability, un proyecto europeo liderado por la Unión de Estudiantes Europeos (European Students’ Union, ESU) y cofinanciado por la Comisión Europea. A raíz del debate surgido en torno al término empleabilidad en la reforma de la Educación Superior y las políticas educativas, este proyecto pretende formular recomendaciones basadas en la investigación a varios niveles para la promoción de la empleabilidad a largo plazo y a su vez fijar unos criterios mediante los cuales definir la empleabilidad de los graduados.

Pese a que el diccionario español no cuenta con una definición del término “empleabilidad”, éste se ha entendido como la suma de todas aquellas habilidades, actitudes, experiencias, valores y conocimientos que posee una persona y que conforman su potencial para ser demandado por una empresa o institución. La empleabilidad es, por tanto, un proceso muy ligado a una formación permanente más que un resultado de ésta. Entre los criterios de empleabilidad, los ponentes han destacado las prácticas en empresas durante la carrera, la capacidad de trabajo en equipo, la adaptabilidad a nuevos entornos, la facilidad para desenvolverse en situaciones adversas y la resolución de conflictos. También los idiomas y la experiencia internacional son dos factores decisivos para el mercado laboral.

En este sentido, la participación en programas de movilidad académica internacional es fundamental. En palabras de la directora del Organismo Autónomo de Programas Educativos Europeos (OAPEE): “En un contexto global, el nuevo horizonte debe de estar en Europa”. Así lo demuestra también el ESNSurvey: Intercambio, empleabilidad y valor añadido, un estudio de ESN llevado a cabo en 2011, que refleja que más de un 95% de todos los encuestados considera haber estudiado en el extranjero como una ventaja de cara a su inserción laboral. Los estudiantes que a día de hoy han participado en un intercambio internacional afirman que estudiar en el extranjero ayuda a mejorar sus oportunidades de futuro, ampliando sus redes de contactos, mejorando sus conocimientos de idiomas extranjeros y reforzando la confianza en sí mismos, convirtiéndolos de esta forma en los trabajadores de mañana mejor adaptados a la nueva realidad laboral.

En un momento en el que la tasa de paro juvenil es alarmante no solo en España sino en toda Europa, ESN España recalca una vez más la importancia de la movilidad internacional para el desarrollo de las competencias transversales de los estudiantes en pro de la empleabilidad y, por consiguiente, de mejores oportunidades laborales y profesionales. Por ello, ESN aboga por una universidad sin fronteras para una empleabilidad sin fronteras en la que el papel de los programas de movilidad comprenda a su vez el desarrollo personal, el enriquecimiento de la sociedad y la creación de la identidad de una Europa en la que los jóvenes sepan desenvolverse.