“Experiences of student midwives learning and working abroad in Europe: The value of an Erasmus undergraduate midwifery education programme”

 

Introducción, ¿de qué trata el artículo?

En este artículo, los autores realizan una investigación cualitativa sobre el valor que aporta el programa Erasmus a los estudiantes, con el fin de analizar sus experiencias y ver su efecto en su aprendizaje y trabajo en un contexto internacional. Cómo se adaptan durante su estancia a diferentes realidades y cómo son las normas y prácticas sociales de otra cultura y su adaptación al nuevo entorno social y de trabajo.

 

¿Quién participó en el estudio?

La muestra del estudio fueron 13 estudiantes de enfermería, todas mujeres, (especializadas como matronas) de dos universidades diferentes: la Universidad de Malta y la Universidad de Nottingham.

 

¿Cómo se recogió la información?

Las estudiantes internacionales escribieron un diario donde recogieron todas sus experiencias sobre su aprendizaje y su trabajo en el país de destino. Para analizar la información se utilizó un software  que identificó los cinco temas más recurrentes que salían en los mismos.

 

 

Resultados principales en el análisis de los cinco temas

Tema 1: superar los desafíos iniciales para asentarse en una nueva vida

Todas las estudiantes habían documentado que se sentían muy entusiasmadas con la idea de iniciar la estancia de tres meses en otro país. Sin embargo, dejar atrás a familiares y amigos es siempre uno de los principales motivos de preocupación. Para sortear esta dificultad, las redes sociales y las visitas de algunos allegados fueron grandes aliados.

Por otro lado, ganar cierto grado de independencia fue una de las motivaciones evidentes en las estudiantes de Malta. Esto aumentaba si era la primera vez que salían de casa y se instalaban con compañeros de piso fuera de su propio país.

Como aportación final, los diarios desvelaron que las estudiantes llegaron antes de su primer día de universidad para adaptarse al entorno, conocer los servicios disponibles en el barrio y probar el transporte público. Para las estudiantes maltesas fue importante que hubiese una iglesia local para asistir a misa, en cambio, esta necesidad no la tuvieron las estudiantes de Nottingham.

 

Tema 2: reconocimiento de las normas y prácticas culturales

Al final del programa de intercambio, todas las estudiantes reconocieron que habían desarrollado una mayor sensibilidad hacia las diferencias culturales. Un ejemplo claro de esto fue que las estudiantes de Nottingham reconocieron la importancia de la fe católica en Malta.

 

Tema 3: formar parte del equipo

Sentirse acogido es importante para cualquier persona en un entorno nuevo y desconocido, algo que no fue diferente para estas estudiantes. La participación en eventos organizados por la red de Erasmus en la universidad de acogida, junto con los estudiantes locales, contribuyó en gran medida a que los estudiantes se sintieran parte de la universidad y a estrechar nuevos lazos de amistad. Las estudiantes también apreciaron positivamente como el personal académico y los tutores organizó visitas a lugares de interés cultural, así como comidas en los restaurantes locales.

Aunque el inglés era el idioma común entre los dos grupos, las estudiantes de Nottingham comentaron que en ocasiones el personal laboral junto al que trabajaban se comunicaba entre sí en el idioma tradicional (el maltés). Esto les hizo sentirse algo excluidas de las conversaciones. Tras una posterior reflexión, y con el paso del tiempo, empezaron a comprender que utilizar ese idioma era lo más apropiado en ciertas situaciones sensibles que se daban en el trabajo. Además, al finalizar su intercambio, eran capaces de entender de manera básica el maltés.

De manera complementaria, en los diarios se desprendía que, a veces, hay cierta disonancia entre las prácticas que se realizan en cada país y las que se encontraron cuándo empezaron una nueva experiencia profesional fuera de su lugar de origen. Por otra parte,no todas las estudiantes tenían la misma experiencia, algo que frustró a las que tuvieron que demostrar su valía pese a tener ya bastante experiencia en la materia.

 

Tema 4: Optimizar las oportunidades de aprendizaje dentro y fuera del trabajo

Para algunas de las estudiantes estar lejos de casa fue una ventaja a la hora de centrarse en sus estudios ya que no tenían tantas distracciones. El clima también fue un factor que tuvo un impacto variable en el tiempo de estudio de los estudiantes. A medida que pasaba el tiempo, las estudiantes se sentían más seguras de viajar más lejos y visitar lugares de interés en sus respectivos países de intercambio, o incluso, fuera de ellos.

 

Tema 5: Obtener independencia y sentirse empoderado

El programa de intercambio les permitió desarrollarse con confianza, no solo en sus competencias profesionales, sino también obteniendo más independencia en muchos ámbitos de su vida. Para algunas de las estudiantes más mayores, el programa Erasmus les proporcionaba la oportunidad que necesitaban para poder estudiar en el extranjero.

En el país de acogida, las estudiantes se encontraron con algunos desafíos inesperados que lograron resolver por sí mismas, mostrando un grado de madurez y resiliencia alto. Algunos ejemplos cotidianos son: cocinar para ellas mismas, perderse, pasar una gripe, perder el teléfono móvil, quedarse sin luz en casa, picaduras de mosquitos o quemaduras solares. En general, sintieron que habían mejorado su posición y experiencia laboral.

 

 

Discusión final y conclusiones

Después de haber analizado este artículo académico, deben reconocerse varios puntos importantes:

  • De manera genérica, el intercambio de estudiantes Erasmus no está tan desarrollado particularmente en los programas de mediana edad y en países como el Reino Unido.
  • Aunque al comienzo del programa de intercambio Erasmus, la falta de habilidades lingüísticas suele ser un problema habitual, no lo fue para estas estudiantes, ya que el inglés era el idioma común para ambos grupos. Sin embargo, el idioma tradicional en ciertas ocasiones laborales sí que supuso, para algunas, sentirse excluidas en el trabajo.
  • Estas estudiantes adquirieron una mayor conciencia cultural, apreciando las diferentes prácticas y costumbres del país anfitrión. Cuando regresaban a sus hogares estaban más predispuestas a brindar atención a personas de diferentes culturas.
  • Aunque estudios previos hablan de barreras para irse a estudiar al extranjero, la mayoría de estas estudiantes sólo mencionaron la dificultad de dejar su familia y amigos. Esto podría considerarse una limitación del programa de intercambio Erasmus en sí mismo.

 

Todas las estudiantes del estudio han valorado mucho la oportunidad de realizar parte de sus estudios y prácticas como matronas en otra cultura y sistema de salud, fuera de su país de origen. Apreciaron la oportunidad de ampliar su conocimiento, desarrollar sus competencias profesionales, construir nuevas relaciones fuera de su país de origen y aumentar su independencia y crecimiento personal. Además, estudiar en el extranjero puede utilizarse como medio para compartir buenas prácticas en un contexto internacional.

Referencias bibliográficas:

Marshall J.E. (2017). Experiences of student midwives learning and working abroad in Europe: The value of an Erasmus undergraduate midwifery education programme. Midwifery,  44, 7-13.

Acceso al artículo:

Si queréis profundizar más en el estudio “ podéis acceder al artículo completo pinchando aquí.